Una copa de vino

Posted by Clouderview on 19 diciembre, 2013 | 1 comentario

Beatriz Becerro de Bengoa representa perfectamente el espíritu de Clouderview: alguien desconocido que tiene una historia interesante que contar; alguien que se sorprende porque queramos oír su historia; alguien que da lecciones de vida, sin querer ser un ejemplo para nadie.

La primera vez que supimos de ella fue en Budapest. Su hermana Ana nos contó la historia de la banda Suproma y en seguida pensamos que teníamos una futura clouder. Beatriz nos recibió en la casa de su infancia, ahora reconvertida en consulta, donde nos esperaban también Ana y la madre de ambas. La vivacidad y risas de Beatriz podrían dar a entender que estábamos hablando de cualquier cosa menos de esa enfermedad tan poco pronunciada: el cáncer.

 

https://www.youtube.com/watch?v=jkOcGYabz2o

 

Ni las fotos, ni el vídeo hacen justicia a esta mujer cuyos ojos desbordan alegría. Las lentes y los obturadores no son capaces de recoger la pasión con la que esta mujer habla de su médico, su familia y sus amigos. Las máquinas no entienden que el enfoque perfecto no existe cuando la protagonista habla de sufrimiento pretérito, de ilusión presente o de una simple, pero anhelada, copa de vino futura.

La alegría de Beatriz ilumina a quien pasa un rato con ella. Es la primera en tratar su situación con normalidad, tanto, que nos confiesa que muchos de sus conocidos aún no saben nada de su operación. Y es que Beatriz asumió desde el principio, gracias a su médico, que iba a salir adelante.

Sus ganas por sentirse cómoda tras la operación despertaron su vena inventora, pero lo que nunca estuvo dormido fue el espíritu de quien remonta tras la caída sin perder el tiempo para lamerse las heridas, de quien se levanta para volver a disfrutar de la vida y sus próximos desafíos. Su cicatriz no es la marca de una herida, sino el recuerdo constante de su capacidad superación.

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Una Respuesta a “Una copa de vino”

  1. Victoria dice:

    Hablar con ella me enseñó a ordenar la vida cuando se desordena ,nunca fui paciente suya ni soy familia,simplemente un dia conocí a una mujer fuerte y positiva a la que incluí en mi mochila de “cosas buenas”.Que supere esta enfermedad es sólo algo que ella merece por cómo vive y sonríe a la ViDa